Pensando en irse, queriendo quedarse
Thursday, May 27, 2010
DALTON — La impresión que la ciudad se está quedando vacía, aunada a una falta de trabajo, ha empujado a personas como Jesús Saldaña a seriamente pensar en reubicarse, aun si significa abandonar una región que ha sido su hogar por varios años.
“Antes habían muchas cosas y había trabajo, ahora no hay nada”, dijo Saldaña, de 24 años, quien se mudó de California a Dalton cuando tenía 16 años.
“Antes veías gente, autos, por las calles. Ni el fin de semana hay gente en las calles”, señaló afuera del hogar de un amigo en los Departamentos Walnut Creek, sobre la Cuarta Avenida.
De las más de 30 unidades en el complejo hay menos de 10 ocupadas, dijo. Del otro lado de la calle, un letrero frente a otro complejo de departamentos dice “Departamentos del 1 al 16 disponibles”.
Hay evidencia empírica que habitantes, especialmente hispanos, están dejando la área de Dalton, aunque nadie sabe exactamente cuantos.
“Hemos tenido una baja seria en la economía, al igual que todo mundo está enfrentando en este momento”, dijo el alcalde de Dalton David Pennington. “Lo que es algo distinto aquí es que los inmigrantes recientes, Latinos en general, vinieron aquí por los trabajos, se quedaron, y cuando comenzaron los despidos, lo que hemos visto es que muchos se han ido”.
La tasa de desempleo en la área metropolitana de Dalton — la cual incluye los condados de Whitfield y Murray — se redujo a un 12.6% en marzo, una baja del 13% visto en enero pero aún una de las más altas en Georgia.
A nivel nacional ha habido una reducción en el número de inmigrantes indocumentados, según el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y el Centro Hispano Pew. Entre enero del 2007 y enero del 2009, el número de inmigrantes se redujo por un millón, de 11.8 millones a 10.8 millones.
En Georgia, el número de inmigrantes indocumentados varió. Aumentó de 460,000 en el 2006 a 490,000 en el 2007, pero bajó a 480,000 en el 2008.
La mayoría de los expertos concuerdan que la recesión está relacionada con la reducción en la cantidad de inmigrantes indocumentados, especialmente porque muchas de las perdidas de empleos fueron en la industria de la construcción, trabajos que típicamente atraen a inmigrantes recién llegados.
En Dalton, los factores principales son la baja en la industria de la alfombra — con varias de las compañías más grandes cerrando plantas o recortando plazas — y la aplicación más estricta de las leyes de inmigración, según residentes de la región.
CASAS VACÍAS
Conduciendo por las calles de Dalton, principalmente en el lado este de la ciudad — donde muchos de los inmigrantes hispanos viven — se puede apreciar una área en declive. Letreros de “En Venta” se ven por todos lados, pero es aún más común ver letreros de “Se Renta” en edificios y casas.
Enfrente del hogar de la familia Hernández sobre la Avenida Ashworth hay una casa abandonada. La dueña no pudo pagar su hipoteca y simplemente se fue.
“Usó todo su reembolso de impuestos el año pasado para salvar su casa, pero al final no pudo con los pagos”, dijo María Hernández.
Gustavo y María Hernández compraron su casa hace siete años, cuando ambos trabajaban 60 horas a la semana en una de las fábricas de alfombra. Ahora sólo trabajan unos días a la semana y están tratando de vender su casa de ensueño.
“Sólo los que hemos estado en la compañía más tiempo somos los que estamos trabajando”, dijo María Hernández.
Su desesperación ha llegado al punto en el que está considerando regresar a México, aun cuando están en el país legalmente.
“Mi hermano falleció el año pasado y ni pudimos ir porque no teníamos dinero”, dijo la madre de cuatro niños, de 18, 16, 11 y 4 años de edad.
“Mi mamá está enferma y no puedo ir a verla ni mandarle dinero”, agregó.
Pero Pennington cree que los que se iban a ir ya se fueron.
“Un gran número de personas que se fueron probablemente son indocumentados, no podían aprovechar ninguno de los beneficios o servicios sociales, así que fueron los primeros en irse”, dijo. “Los que han comprado casa aquí, que nacieron aquí, que están establecidos, ellos no van a ningún lado”.
Pero Saldaña, quien ha estado desempleado dos años, espera regresar a California en junio y comentó que sus padres sólo están esperando que se gradúe de preparatoria su hermana menor para regresar a México.
INDICADORES
Para la área de Dalton y los condados de Whitfield y Murray, el número de embargos hipotecarios se duplicó del número observado hace tres años.
De mayo del 2007 hasta noviembre del 2007, hubo 123 embargos, según Gaile Jennings, directora ejecutiva de la Corporación de Desarrollo Comunitario de Dalton-Whitfield. De octubre del 2009 a marzo del 2010, hubo 470 embargos, dijo.
“Anterior a esos seis meses (en el 2007), teníamos como cinco al año”, señaló. “Estaba sorprendida y asustada viendo la tendencia en ese entonces, ahora vea donde estamos”.
Jennings cree que va hacer un tiempo antes que el mercado de bienes raíces se estabilice en el Noroeste de Georgia.
Un indicador curioso que señala que Dalton ha perdido residentes es la cantidad de basura recolectada.
“Este es un indicador económico medio extraño, pero del 2007 hasta el año pasado, hemos recolectado un 18% menos de tonelaje de basura residencial que lo que se recolectaba hace dos años, lo que nos dice que mucha gente se ha ido”, platicó Pennington.
En su punto más alto, la ciudad de Dalton contaba con 50,000 habitantes, dijo, y ahora probablemente son alrededor de 40,000.
Como consecuencia de toda la gente que se ha ido, Pennington dijo que las ventas no son tan buenas como antes, por lo que la ciudad ha perdido ingresos de los impuestos.
“Mucha gente se ha ido a estados como Texas o California, donde tienen familiares”, comentó el reverendo Juan de Dios Oliveros, uno de dos padres de la Iglesia Católica San José.
Aun el año pasado, dijo, había más de 200 personas de pie durante la misa porque no había donde sentarse. Hoy, aunque siguen teniendo misas llenas, hay menos de 100 personas de pie.
“También han habido muchas deportaciones de la madre o el padre y la familia entera se va”, agregó.
El número de bautismos en la iglesia se ha reducido desde el 2007, de casi 750 en el 2008 a 655 en el 2009, según datos proporcionados por el reverendo Paul Williams, el otro pastor de la iglesia. Pero el número de primeras comuniones y confirmaciones, la cuales requieren un compromiso de dos años, ha aumentado, dijo.
Más del 95% de los niños en programas de educación son hispanos, dijo Williams.
En Dalton State College, el porcentaje de estudiantes hispanos bajó del 11% al 9%, aproximadamente 50 estudiantes entre el 2008 y 2009, según Don Davis, profesor de sociología en el colegio comunitario.
“Tal vez algunos se fueron por la ley de Georgia que requiere que los estudiantes indocumentados paguen la colegiatura al costo de estudiantes de fuera del estado”, dijo. “Pero parte la reducción puede ser el resultado de emigración”.
Pero la matriculación a nivel Kinder-12vo grado continúa a la alza y Pennington cree que una razón puede ser que mientras que el padre de familia se está yendo a buscar trabajo en otro lado, la esposa y los hijos se quedan en la ciudad.
El número de estudiantes hispanos en ambos distritos escolares locales — Escuelas del Condado de Whitfield y Escuelas de la Ciudad de Dalton — ha permanecido en aproximadamente 4,000 desde el 2006, según informes.
El reverendo Williams, quien llegó a Dalton hace casi un año, cree que la población hispana no se ha reducido tanto como algunos creen.
“Lo que yo concluiría es que la población hispana hasta ha crecido un poco, tal vez hubiera crecido más si no fuera por la crisis económica, pero por lo menos se ha mantenido estable”, dijo. “Y conforme se recupere la economía la gente se estabilizará”.
Pennington dijo que la recolección de basura también se ha estabilizado.