Enseña inglés con chistes y cuentos
Friday, April 16, 2010
DALTON — Con nada más que un marcador y un pizarrón, Jim Baird se para frente a una clase de adultos hispanos y les cuenta historias como una manera de aprender inglés.
“Le quito el énfasis a la gramática. Les dejo escuchar y hablar inglés, pero tengo que estar seguro que lo entienden”, dijo Baird, de 67 años y originario de Boston, un trabajador social jubilado que enseña una clase cuatro veces por semana.
Desde 1997, Baird, quien se mudó a Dalton en 1971, se ha voluntariado y ha trabajado para ayudar a la comunidad hispana a aprender inglés.
“La vida es más fácil si aprendes inglés”, dijo recientemente después de una clase de dos horas en el edificio del Departamento de Recreación de Dalton. “Disfruto de los latinos y quiero que triunfen”.
Además, agregó, que quería mejorar su español y qué mejor manera de hacerlo que el interactuar casi a diario con personas que hablan español.
Y sus estudiantes aprecian el esfuerzo.
“He ido a otras clases de inglés, pero no aprendo tanto como lo hago con él”, dijo Raquel Zelaya, quien ha sido estudiante de Baird desde el 2006.
“Es muy paciente y agradable. Se nota que le gusta lo que hace”, dijo.
Zelaya comenzó a acudir a las clases de Baird cuando éste enseñaba en un pequeño cuarto dentro de El Huarache Veloz, un restaurante mexicano ubicado por el bulevar Martin Luther King Jr.
“Nos daba clase de las 7 a las 9 p.m., dos veces a la semana”, comentó.
“Sin calentón, en temperaturas congelantes”, agregó Baird.
Para prepararse para las clases, dijo que pasa por lo menos una hora cada noche buscando historias y chistes. Recientemente utilizó una historia sobre gallinas y campesinos viajando a la ciudad por primera vez para introducir vocabulario nuevo y repasar el tiempo pasado y presente.
Y, casi como un estilista, dijo, tiene un grupo de estudiantes, o “clientes”, que lo siguen donde vaya.
“Para nosotros es realmente importante aprender inglés, así que vamos a dondequiera que esté enseñando”, señaló Zelaya, quien sólo toma un pequeño descanso después de que sale del trabajo a las 7 a.m. para estar en clase a las 10 a.m.
Baird divide su tiempo como maestro entre el Centro Phoenix — parte del programa de educación adulta de Dalton State donde, entre otras cosas, se enseña inglés para adultos — unas escuelas y el centro de recreación de la ciudad, que le permite utilizar el espacio sin costo alguno.
“Reaccionamos, esperamos que de manera positiva, a los deseos y necesidades de nuestros ciudadanos, y queremos brindar una experiencia positiva para cuantas personas en la comunidad podamos”, expresó Ronnie Nix, director de Parques y Recreación de Dalton.